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Cambio de Uso de Suelo en la Zona Costera del Estado de Sinaloa

Los humedales costeros son ambientes complejos y dinámicos en donde se desarrollan los bosques de manglar, una de las comunidades más productivas de la biosfera (Day et al, 1989). Desafortunadamente, este ecosistema costero está entre los hábitats más amenazados y están desapareciendo rápidamente, incluso más rápido que los bosques está entre los hábitats más amenazados y están desapareciendo rápidamente, incluso más rápido que los bosques tropicales y hasta la fecha con poca atención de la sociedad (Quarto,__). Estos ambientes son importantes sitios de crianza de una variedad de peces, moluscos y crustáceos de valor comercial y constituyen el hábitat para muchas especies de fauna silvestre.

Los bosques de manglar una vez ocuparon 1/3 parte de las zonas costeras de los países tropicales y subtropicales. Entre los principales factores que contribuyen a la pérdida de bosques de manglar se encuentran: el desarrollo de infraestructura de carreteras y canales que causa cambios en la hidrología natural de la zona costera, el crecimiento urbano, el uso del manglar para carbón y madera, la contaminación proveniente de las industrias y la agricultura, entre otras. Sin embargo una de las más recientes y significativas causas de pérdida de manglar en la última década, ha sido la creciente demanda en el consumo de camarón a nivel mundial y la correspondiente expansión de diferentes métodos destructivos de producción, representados por la construcción de los sistemas de granjas intensivas y semi-intensivas a lo largo de las zonas costeras.

La primera granja camaronera en México fue construida en 1977 en el estado de Sinaloa. Durante la última década, el crecimiento de la industria camaronera en nuestro país, ha causado la destrucción de importantes extensiones de humedales. Para 1998, tan solo en el estado de Sinaloa se habían construido 227 granjas camaroneras, en una extensión de 21,357 ha de la llanura costera inundable y de bosque de manglar. De éstas, se estima que tan solo el 30% fueron legalmente construidas y el 70% restante se construyeron sin ningún tipo de autorización por parte del Gobierno Estatal o Federal. Actualmente, la Dirección General de Pesca del Gobierno del Estado ha señalado que existen en la zona costera del estado, 20,000 ha susceptibles para el desarrollo de la industria camaronera. Si se tomara en consideración esta proyección, implicaría utilizar el 93% del total de la llanura costera inundable del estado y la probable destrucción de una parte importante de la vegetación de manglar.

Ante esto, es innegable la necesidad de generar los insumos básicos que permitan respaldar y apoyar la toma de decisiones. Entre éstos destacan la información cartográfica de los temas centrales tal como lo es el análisis de cambio de uso del suelo. Éste es crucial para entender los procesos dinámicos de la cobertura del suelo; la pérdida de la productividad y biodiversidad; vulnerabilidad a erosión; deforestación; fragmentación; entre otros aspectos necesarios para apoyar las labores de ordenamiento ecológico. (Velásquez et al, 2002)

Mediante este análisis que DUMAC se dio a la tarea de desarrollar, se pretende apoyar los esfuerzos que está llevando a cabo el Gobierno del Estado en materia de ordenamiento ecológico de la zona costera del estado de Sinaloa, al proveer los insumos necesarios para la toma de decisiones en materia de aquellos desarrollos que están ejerciendo mayor presión sobre los ambientes naturales y que por una falta de información al respecto de los impactos que estos desarrollos están causando, no se le ha dado la atención debida para regular y supervisar su desarrollo en cumplimiento con las normas y leyes establecidas para tal efecto.


 

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